Los plásticos de un solo uso deberán desaparecer según la nueva Ley de Residuos

El fin de los plásticos de un solo uso está cerca. A las medidas tomadas años atrás, como el cobro por las bolsas en supermercados y otros comercios, ahora se suman nuevos esfuerzos enfocados en prevenir y reducir la generación de residuos y su impacto en el medio ambiente. Se trata del proyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados, una propuesta que pone límite por primera vez a la utilización de plásticos de un solo uso en ciertos ámbitos, e incorpora restricciones a su venta. Además, fija objetivos para su reciclaje, como la recogida separada de botellas de plástico, al igual que ya ocurre con el vidrio, el papel y otros envases.

El 3 de julio de 2021 será una fecha clave en esta batalla contra el plástico de un solo uso, pues se prohibirá la introducción en el mercado de una serie de productos.

Nuevos retos para las empresas para sustituir el plástico

Además, la meta es reducir los envases de plástico no reutilizables en un 50 % para 2026 y en un 70 % para 2030, tomando como punto de partida el año 2022.

Para cumplir con estos objetivos, todos los agentes implicados en la comercialización deberán fomentar el uso de alternativas reutilizables o de componentes distintos al plástico.

Algunas empresas como Indet se han adelantado a las nuevas medidas, al crear una línea de envasado Bag in Box para sus productos.  ver productos

Reducir el grosor de los envases o sustituirlos por materiales reciclados o más sostenibles que el plástico son algunas de las medidas que algunas empresas ya llevan a cabo.

En cifras, los objetivos de esta Ley de Residuos son la recogida del 77 % a partir de 2025, y del 90 % a partir de 2029. Sin embargo, alcanzarlos no será tarea fácil y obligará a mejorar el sistema actual de recogida o a establecer otras alternativas.

Ecoembes, responsable en España del reciclaje de los envases de plástico y del papel, ya promueve una iniciativa, llamada Reciclos, que incorpora la tecnología móvil y el big data a la gestión de los residuos y gratifica su reciclaje. A través de una app, los usuarios escanean los códigos de los envases y consiguen descuentos en movilidad verde, consumo de proximidad o ayudas a ONG. Esta iniciativa aprovecha los contenedores amarillos que ya se utilizan.

Selección de la principal normativa estatal y europea sobre la gestión de residuos de envase.